martes, 14 de febrero de 2012

El extraño Juan Rodríguez

Hoy fue mi décimo día en Alemania. Ha sido un viaje peculiar no solo por las bajas temperaturas que hemos tenido por aquí (entre los -14 grados del día que llegué a los 0 grados que hemos tenido hoy), si no por otros factores. El mismo día que llegué a Alemania, Mario y Vero tomaron un vuelo a México. Esto implica que los dejaría de ver durante un mes, lo cual me deja en un estado en el que no había estado desde hace más de 4 años. En España dicen que cuando la esposa y los niños se van al pueblo con la familia y el papá se queda en la ciudad trabajando, entonces se queda "de Rodríguez". Así es que oficialmente estoy "de Rodríguez" durante un mes. Esto tiene sus inconvenientes, sobre todo que extraño mucho a mi pequeña familia.


Los alpes desde un avión de LAN Chile
Me encontré con esta tremenda vista de los alpes de camino a Alemania

Pero bueno, en realidad mi intención es contar un poco sobre este extraño viaje a Alemania. Digo que es extraño por varias razones. Por primera vez vengo como responsable de un equipo de proyecto intercultural con un alemán, un austriaco, un canadiense, una china y yo. Nuestro equipo es a su vez responsable de uno de los proyectos más grandes de la empresa a nivel global, lo cual nos enorgullece, pero también nos deja con muchas preguntas de lo que nos viene encima en los próximos meses. Nuestra sencilla tarea consiste en supervisar la implementación de un nuevo sistema de soporte y reemplazar el antiguo que lleva unos 25 años en operación y que tiene varios miles de usuarios en todo el mundo.

Además es un viaje raro porque normalmente cuando vengo a Alemania lo hago solo, sin depender de otras personas, pero esta vez estoy con otras tres personas para todos lados, desde reuniones de trabajo hasta las cenas pasadas por cervezas alemanas, que nunca pueden faltar.


El Río Neckar congelado a su paso por Heidelberg
El sábado encontré congelado el Río Neckar, a su paso por Heidelberg

El fin de semana también fue un poco extraño ya que no tenía ganas de hacer nada. Así es que me fui con dos de los compañeros de trabajo a un bar irlandés a ver un partido de fútbol y después a lavar ropa. El domingo dormí lo que no había dormido en meses, probablemente unas 15 horas.

Mañana cerraremos estas dos extrañas semanas con una cena con los jefes del departamento. Esta vez le he dicho al resto del equipo que no pienso conducir más el coche y que nos iremos en taxi para poder tomar algunos vinitos, que nos los hemos ganado. El jueves por la tarde tomaré el vuelo de regreso a Madrid para encontrarme con una casa vacía, en silencio, irreconocible, y echando muchísimo de menos los brincos y gritos del chiri. En fin, esta situación terminará a principios de marzo, y espero que no se repita en mucho tiempo.

Vista desde mi ventana de hotel en Heidelberg
Esta es la vista que tengo desde mi hotel en Heidelberg


2 comentarios:

  1. Lindas fotos las que pones Juan Pablo. Para que te sirva de consuelo Mario tambien te extraña muchisimo.

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  2. Juan me da mucho gusto que estes liderando un proyecto importante y de trascendencia global. Ello demustra que hay mexicanos con liderazgo y competencias para brillar en ambitos internacionales,.... muchas Felicidades !!

    Manana durante la cena de cierre tome unas (2,3,4..)de copitas de vino a nuestra salud y ya tendremos oportunidad de tomarnos otras en Abril.

    Estamos disfrutando mucho a Verito y Mario que como siempre esta sonriente y carinoso. Espero los dias pasen rapido para descansar y estar con la famila !!

    Un abrazo

    Gerardo

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