martes, 10 de julio de 2012

Desde la oscuridad

Hoy ha sido un día largo. Normalmente mis viajes de trabajo suelen ser tranquilos y hasta revitalizantes por el cambio de aires, pero en esta ocasión está resultando más cansado de lo imaginado. Como pueden ver en el calendario a la derecha de este blog, ahora mismo me encuentro en Alemania. Las visitas a Alemania suelen significar una jornada de trabajo normal para después ir con amigos y conocidos a tomar una o dos Pilsner en algún bar local. Puedo confirmar que la mejor cerveza que he probado es la alemana, y nunca puedo perdonar irme sin tomarme varias de ellas. De hecho, mi tradición indica que además de la cerveza me tengo que comer un flammkuchen (algo parecido a una pizza), un pretzel, hacer el recorrido por la calle principal de Heidelberg y en caso de ser invierno, es imperdonable no tomarse unos cuantos glühweins (vino caliente) para olvidarse de golpe y porrazo del canijo frío que hace en Alemania.
El tema es que este viaje está resultando distinto. De hecho los últimos viajes han sido más o menos similares. El trabajo me consume casi por completo. Tanto así que llego de vuelta al hotel con ganas de tumbarme a dormir. Y sí, hoy ha sido un día largo, pero aquí estoy en la oscuridad (mientras Vero y el Chiri duermen a mis espaldas) escuchando música que me trae muchos recuerdos. Escuchar música me relaja.
Como le ocurre a mucha gente, la música es algo muy importante para mi, sobre todo por los recuerdos nítidos que genera el escuchar una canción. No sé si les pase también a ustedes, pero yo suelo ligar una canción a una persona. Por esa razón, hay canciones que me gustan no tanto por su música o su letra, sino por lo que significan para mi.
Por ejemplo, el título de esta entrada del blog se me ocurrió mientras escuchaba esta canción que muchos de ustedes conocerán:



Pues esta canción me remonta a finales de los 80's cuando me sentaba solo en mi cuarto a escuchar RockOlé, aquel programa de radio de Rock en Español transmitido en WFM. Recuerdo que esta canción de Presuntos Implicados me parecía buenísima. No me cansaba (sigo sin cansarme) de escucharla una y otra vez.
En alguna otra ocasión les seguiré contando sobre canciones importantes para mi, pero de momento, los dejo y yo me quedo en la oscuridad, listo para ir a la cama a dormir.

Tchüss!

1 comentario:

  1. a mi también me pasa juan suelo recordar gente y momentos con la música! ah lo que seríamos sin música

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