Como todos recordarán (espero que así sea), hace algunos días cumplí 38 añitos de edad. Se dice pronto, pero al pensar que estoy cerca de la cima de la montaña, me recuerda que aún me quedan muchas cosas por hacer en esta vida.
Hace algunos años, probablemente inspirado en el álbum de fotos, solía festejar mis cumpleaños a lo grande, o bueno, yo creo que era a lo grande principalmente porque veía a todos mis amigos reunidos y me lo pasaba súper bien. Quedan muchas anécdotas de aquellas fiestas en la casa de Deportes, como por ejemplo la impresión que causaban las botellas recortadas y convertidas en vaso donde todo mundo se servía unas bebidas enormes ó el reencuentro de amigos que sólo se veían en mis fiestas de cumpleaños. También solía juntar a mis diferentes grupos de amigos en la misma fiesta aunque a veces los resultados no eran del todo satisfactorios.
| 1992: Probando el pastel |
| 1994: Cumpliendo 20 años |
| 1997: Hemos cambiado un poquito desde entonces |
| 1998: Fiesta de cumpleaños en San Gil |
Cuando me mudé a California los festejos cambiaron radicalmente. En vez de grandes fiestas con muchos amigos se convirtieron en cenas en un restaurante o en casa de Santiago, o simplemente en nada. Claramente la falta de quorum hizo que los festejos se redujeran cada vez más.
Al llegar a España se dio un resurgimiento a lo grande. En mi segundo año aquí llené el piso compartido en el que vivía con un montón de personas, entre compañeros de la oficina, amigos míos, y amigos de mis amigos. La fiesta comenzó una tarde y terminó por ahí de las 10 de la mañana del día siguiente, mientras desayunábamos un bocadillo en el bar El Diamante. Yo creo que ha sido la más memorable de mis fiestas de cumpleaños, y también la última que he organizado.
| 2005: Memorable fiesta en el piso de la calle Ribadavia |
| 2012: Desayunando en Cuco's |
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